La propiedad background es una de las “propiedades shorthand” que define CSS y que se utilizan para establecer de forma abreviada el valor de una o más propiedades individuales. En concreto, background permite establecer simultáneamente las cinco propiedades relacionadas con el color e imagen de fondo de cada elemento.
Gracias a la propiedad background se puede establecer de forma directa el color de fondo (background-color), la imagen de fondo (background-image), su posición (background-position), si la imagen es fija o no (background-attachment) y/o si la imagen se repite o no (background-repeat). Puedes consultar la documentación de cada propiedad individual para acceder a sus ejemplos de uso.
En ocasiones, la propiedad background se utiliza simplemente para establecer el color de fondo de un elemento, ya que es más corto de escribir que la propiedad background-color. De esta forma, las dos reglas CSS siguientes producen el mismo efecto:
div {
background-color: #CCC;
}
div {
background: #CCC;
}
El uso habitual de la propiedad background es el de mostrar una imagen de fondo en un elemento y simultáneamente establecer las propiedades de esa imagen (si se repite o no, su posición y si es fija o no). Las dos reglas CSS siguientes son equivalentes, pero la segunda es mucho más compacta: Espera! Queda mas para leer…no te vayas… »
Seguramente, tienes muchísimas mas personas interesadas
en tu producto o servicio de las que finalmente llegan a comprar.
La causa podría ser el precio (muy alto o muy bajo), las
opciones de pago, las garantías ofrecidas, falta de información,
etc.
Hay algunos métodos para minimizar la pérdida de clientes…
1-
Una de esas formas es darle al cliente la posibilidad de hacer
un “canje”.
Tal vez esa persona no pueda afrontar el costo del producto
pero quizás pueda tener algo que te interese (para tu negocio
o tu vida personal).
Si el canje no te favoreciera por causa de una diferencia en
los precios de ambos productos, podrías adosarle algo de
efectivo.
Con este método, no conseguirás dinero, pero obtendrías el
producto o servicio del canje y ganarías un cliente que quizás
te compre otro producto en el futuro.
2-
Otro método es incorporar algún tipo de “negociación” al final
de tu carta de ventas o tu anuncio.
Dile al lector que si existiera alguna causa o impedimento para
realizar la compra, puede contactarte para “negociar” y llegar a
un acuerdo comercial que beneficie a ambos.
Tal vez no le guste el precio, le parezcan escasas las garantías,
prefiera otro tipo de envío o forma de pago, etc.
Podrías ganar un cliente “de por vida” si ofreces una flexibilidad
de este tipo y negocias la compra antes de perder al cliente
para siempre. Espera! Queda mas para leer…no te vayas… »
1-
Puedes terminar tu carta de ventas diciéndole al visitante que
sucederá si adquieren tu producto o contratan tu servicio.
Menciona el beneficio más poderoso.
2-
Puedes terminar tu carta de ventas diciendo que pasaría si
NO compran tu producto. Menciona un problema o necesidad
que no podrían resolver u obtener sin él.
3-
Puedes terminar tu carta de ventas con una pregunta a la
siempre responderían que SI. También dirán que “SI” cuando
(a continuación) le pidas que compren o hagan el pedido.
4-
Puedes terminar tu carta de ventas con un resúmen de todo
lo mencionado en tu carta. Reitera (y resalta) los principales
beneficios y características únicas que tiene el producto.
5-
Puedes terminar tu carta de ventas, con una frase del tipo:
“por tiempo limitado”, mencionando la fecha límite para
comprar. De implementar este sistema, debes respetarlo,
o perderías la confianza de los clientes. Espera! Queda mas para leer…no te vayas… »
En el conjunto de las etiquetas HTML podemos establecer una jerarquía de etiquetas que contienen a otras, para darnos una relación de herencia. En primer lugar, tendríamos la etiqueta <BODY> … </BODY>, que hace referencia a todo el documento, y podemos considerarla como la etiqueta “padre” de todas las demás etiquetas de formato, puesto que todas ellas se encuentran contenidas en el cuerpo (body) del documento.
Después, tenemos las etiquetas de párrafo (<P>…</P>, <DIV>…</DIV>, cabeceras, …) y etiquetas de elementos insertados en línea (<B>…</B>, <I>…</I>, <SPAN>…</SPAN>, …). Las etiquetas de párrafo serán contenedoras de las etiquetas de elementos insertados en línea (en el sentido que les estamos dando), estableciéndose así una nueva relación “padre-hijo”.
Esto es interesante porque la mayoría de los estilos que se definen se heredan, es decir, si definimos un cierto estilo para una etiqueta, este estilo será heredado por las etiquetas “hijas”, con lo que no tendremos que volver a definirlo para ellas. Por ejemplo, si definimos un tipo de letra y un color para la fuente para la etiqueta <BODY> … </BODY>,este estilo será heredado por todas las etiquetas del documento y no tendremos que definirlo para las otras etiquetas.
Sin embargo, si tenemos definido un estilo para una etiqueta “padre”, podremos definir un estilo distinto para una etiqueta “hija”, es decir, un estilo heredable se hereda a no ser que especifiquemos lo contrario. Se heredarán aquellas características que no pongamos, y se aplicarán aquellas que definamos para la etiqueta que no tenga la etiqueta “padre”.
Desde que CSS comenzó han pasado muchos años y ya vamos por la especificación de CSS3, que incorpora una serie de novedades que vamos a tratar de resumir en este artículo.
Qué es CSS
Si no sabes lo que es CSS probablemente te interesaría comenzar leyendo nuestro manual de CSS o la sección de CSS a fondo. No obstante, cabría decir que CSS es un lenguaje para definir el estilo o la apariencia de las páginas web, escritas con HTML o de los documentos XML. CSS se creó para separar el contenido de la forma, a la vez que permite a los diseñadores mantener un control mucho más preciso sobre la apariencia de las páginas.
Con CSS3, más control sobre la forma
El objetivo inicial de CSS, separar el contenido de la forma, se cumplió ya con las primeras especificaciones del lenguaje. Sin embargo, el objetivo de ofrecer un control total a los diseñadores sobre los elementos de la página ha sido más difícil de cubrir. Las especificaciones anteriores del lenguaje tenían muchas utilidades para aplicar estilos a las webs, pero los desarrolladores aun continúan usando trucos diversos para conseguir efectos tan comunes o tan deseados como los bordes redondeados o el sombreado de elementos en la página.
CSS 1 ya significó un avance considerable a la hora de diseñar páginas web, aportando mucho mayor control de los elementos de la página. Pero como todavía quedaron muchas otras cosas que los diseñadores deseaban hacer, pero que CSS no permitía especificar, éstos debían hacer uso de trucos para el diseño. Lo peor de esos trucos es que muchas veces implica alterar el contenido de la página para incorporar nuevas etiquetas HTML que permitan aplicar estilos de una manera más elaborada. Dada la necesidad de cambiar el contenido, para alterar al diseño y hacer cosas que CSS no permitía, se estaba dando al traste con alguno de los objetivos para los que CSS fue creado, que era el separar por completo el contenido de la forma.
CSS 2 incorporó algunas novedades interesantes, que hoy ya utilizamos habitualmente, pero CSS 3 todavía avanza un poco más en la dirección, de aportar más control sobre los elementos de la página.
Así pues, la novedad más importante que aporta CSS 3, de cara a los desarrolladores de webs, consiste en la incorporación de nuevos mecanismos para mantener un mayor control sobre el estilo con el que se muestran los elementos de las páginas, sin tener que recurrir a trucos o hacks, que a menudo complicaban el código de las web. Espera! Queda mas para leer…no te vayas… »